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miércoles, 23 de julio de 2014

Cosas que le han pasado a la estatua de Colón


Desde que abrí el blog (hace ya más de dos años), que la estatua de Colón ha aparecido unas cuantas veces mencionada. Sea por una cosa u otra, al final, siempre acaba por salir. Y eso es porque, desde que fue inaugurada el 1 de junio de 1888 (en plena Exposición Universal), ha sido escenario de un montón de sucesos curiosos y, por ello, objeto de este blog.

Lo que aún no había contado sobre este monumento tan turístico es que fue construido en motivo de la Primera Exposición Universal, que el arquitecto encargado de las obras fue Gaietà Buïgas y que presentó el proyecto bajo el lema “Honrando a Colón, Cataluña honra a sus hijos predilectos”. Por otra parte, tampoco había dicho que, entre los escultores que intervinieron, estaban Josep Llimona, Rossend Nobas (autor del Hermes de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, más conocida como “la Llotja”) y Agapit Vallmitjana (maestro de Nobas mientras estudiaba en “la Llotja”).

Fragmentos de la estatua, fundida en
los talleres de Vidal y Compañía, 1877

Parece que la idea de dedicar un monumento al descubridor de América, y de encaramarlo en lo alto de una columna, venía de tiempo atrás. Concretamente, de cuando (en 1851) realizaron uno similar para el almirante Galcerán Marquet en la Plaza Medinacelli. En principio, debía ser Colón quien estuviera ahí arriba pero, por lo que fuera, acabó ganando Marquet.



Luego, durante la segunda república, se habló otra vez de hacerle una estatua en el Portal de la Paz (al final de la Rambla) aunque no se llevó a cabo hasta unos años después gracias a Antoni Farges, un fanático de todo lo relacionado con el descubrimiento de América que convenció a los responsables de la gran Exposición y al alcalde del momento, Rius y Taulet.



Desde entonces y, en los más de 120 años que Colón lleva al pie de la Rambla, le han ocurrido un sinfín de cosas que he querido recopilar en un único post aunque seguro que alguna se me escapa. Si es así, siempre agradeceré que lo completéis en los comentarios.

La primera curiosidad que me viene a la memoria es que, el 18 de diciembre de 1889, Buffalo Bill desembarcó en Barcelona para presentar su espectáculo circense y, según “La Época”, lo hizo acompañado de “200 pieles rojas y otros tantos vaqueros, mejicanos y 200 animales, entre caballos, búfalos y bisontes”. Tras bajar del vapor “Palma”,  se  dirigieron al monumento a Colón donde dieron una rueda de prensa para explicar a la población que es lo que venían a hacer.

La Vanguardia, 18/12/1889
Luego, ya en los años 60, también fue objeto de una inocentada por parte de un diario de gran tirada que publicó, un 28 de diciembre, una noticia donde explicaba que el monumento se había derrumbado, con fotomontaje incluido y todo. Dicen que la imagen parecía tan veraz que hasta hubo quien se acercó a las Ramblas para ver el desastre.

En 1977, al búlgaro Christo le dio por querer empaquetarlo y presentó su idea en una exposición en la galería Joan Prats aunque tuvieron que pasar siete años hasta que el alcalde Pasqual Maragall se decidiera a aceptar. Al final, tardó tanto en dar el sí que Christo se cansó de esperar y acabó por enfundar el Pont Neuf.

La Vanguardia, 14/01/1977

Christo y Jeanne Claude frente a Colón, en 1984 (Foto: Perez de Rozas)

También en esas fechas (finales de los 70 e inicios de los 80), Miguel Gallardo se inventaba un nuevo personaje: el Buitre Buitaker. Un ave muy facha y adicto a las drogas que vivía en lo alto de Colón con su mayordomo, Blasito.  El Buitre apareció por primera vez en Disco Express,  luego en El Víbora y, desde finales de los 80, lo hizo en el ABC. Allí estuvo tres años  y duró tanto porque, según palabras del propio Gallardo “ninguno de los lectores habituales se paraba un minuto a leer aquella sección, exceptuando un capitán majara de la legión que se cabreo un poco, hasta que un día alguien lo hizo…Leerla… La semana siguiente nos llamaron diciendo que no hacía falta que entregáramos más, pero a lo tonto, fueron 3 años.”



Y ya que hablamos de cómic e ilustración es buen momento para recordar que, en 1982, Jordi Longaron presentó un Cristóbal Colón muy resfriado (a punto de estornudar y con un pañuelo en la mano), en la exposición “Cataluña vista desde el exterior”, organizada por el Banco Exterior de España.


En 1984 Sammo Hung dirigía, en Barcelona, una película de muy bajo presupuesto protagonizada por Jackie Chan, que en España se estrenó con el título de “Los supercamorristas”. El argumento era de lo más simple. Iba de un par de vendedores ambulantes chinos que se metían en un montón de líos por querer ayudar a una chica mona,   prostituta de las Ramblas, interpretada por Lola Forner.

Jackie Chan y compañía pasando por Colón en furgoneta,
a la carrera, huyendo de los malos
También Max utilizó esta estatua en su último cartel para el Salón del Cómic de Barcelona,  en 1997. 



Este siempre ha sido uno de mis carteles favoritos pero, desde que me explicó cómo se le ocurrió, todavía me gusta más: “Con mi último cartel para el Salón pasó que… Si no recuerdo mal mandé un par de bocetos a Ficomic y no gustó ninguno. Pasaban los días, se acercaba la fecha de entrega de un nuevo boceto y yo estaba falto de ideas. Total, que llegó el día X y yo aún estaba en pelotas. Entonces hice lo que hacemos todos cuando estamos con la soga al cuello, que es buscar libros de otros dibujantes para fusilar alguna idea. Y al final fusilé una viñeta de Chris Ware. La copié directamente pero como entonces casi no era conocido en España creo que nadie se dio cuenta. Y si alguien se dio cuenta tuvo la decencia de no decir nada… Esta viñeta está en uno de los primeros cuadernos de Jimmy Corrigan, de esos pequeños y cuadrados, donde se ve una mano con un guante rojo que levanta una casa. Parece la mano de un Supermán gigante. Y… tirando de ahí ya fue cuando decidí que el cartel consistiría en una mano gigante, como la de Micky Mouse, cogiendo la estatua de Colón y sacándolo de su pedestal. Así hacía referencia a Barcelona y a los tebeos y salía del paso. Lo que ocurre es que me quedé con una sensación de culpabilidad terrible. Eso me quedó clavado como una espina durante muchos años… Y siempre con el miedo de que alguien me descubriese. Suerte que en ese tiempo internet no era lo que es ahora. De hecho, si buscas la viñeta de  Chris Ware es muy evidente…


Pero la historia no acabó aquí sino que continuó con este final espectacular: “Un día, repasando toda mi obra para preparar mi exposición retrospectiva en Madrid (Panóptica), cogí El Capital, que hicimos Paco Mir y yo sobre 1974-75, y encontré allí… ¡La puta viñeta! Otra vez la mano gigante como de Micky Mouse cogiendo a un currante. Era exactamente el mismo concepto”.


Ya más recientemente, en la mañana del 1 de mayo de 2012, un grupo de seis turistas (formado por cuatro malagueños y dos japoneses) se quedaron atrapados en lo alto de Colón, a 60 metros de altura, por culpa de una avería en el ascensor. Al final, tuvieron que ser rescatados con una grúa enorme de los bomberos tras descartar otras opciones como reparar el ascensor o acceder, en helicóptero, al mirador.

Tras el incidente, el Ayuntamiento clausuró su entrada y no la volvió a abrir hasta junio de 2013, una vez hecha la reparación, que valía un dineral. 200.000 euros, para ser exactos. Un mes antes, había cobrado 100.000 euros de Nike por vestir la estatua con la nueva camiseta del Barça hasta el 9 de junio, fecha en que la prenda le fue retirada. Desde entonces, Colón se puede visitar aunque últimamente se ha convertido en un lugar de peregrinaje del turismo del porro ya que, aprovechando que el fuste de la columna está decorado con unas cuantas hojas de cáñamo, hay empresas que organizan rutas guiadas para turistas que vienen a Barcelona en busca de una nueva Ámsterdam.



jueves, 10 de julio de 2014

"Catalunya vista desde el exterior" en 1982

Portada del catálogo de la exposición,
realizada por Cesc

Debo agradecer a Miguel Gallardo que una vez me enseñara el catálogo de “Catalunya vista desde el exterior”. Una muestra organizada por el Banco Exterior de España en el año 1982 y en la que él participó. De no haber sido así, jamás me habría enterado de su existencia ya que entonces era una adolescente poco interesada en el cómic y la ilustración.  Aunque sí leía algo, no iba más allá de los tebeos de Bruguera y de Astérix, por quien tenía un aprecio especial.  Publicaciones como “El Víbora” y  “Cairo” eran cosas que me quedaban lejos y por las que no me aficionaría hasta unos años después.


Anuncio para el Banco Experior de España (Mariscal)
Todo esto ocurría en 1982, cuando Naranjito era la mascota del Mundial de España y en Barcelona se celebraba el Salón del Cómic por segunda vez. También, en esas fechas, Christo intentaba convencer al nuevo alcalde (Pasqual Maragall) de que envolver la estatua de Colón era una buena idea. Al final, desgraciadamente, la cosa se alargó tanto en el tiempo que, cuando Maragall dijo que sí, el otro ya estaba en París empaquetando el Pont Neuf. 


Hablo de una Barcelona pre olímpica en la que los artífices del underground estaban en todas partes y dibujaban cómics a la vez que empezaban a trabajar en el campo de la ilustración. Un poco antes, en 1981, el Banco Exterior de España inauguraba una sala de exposiciones en su sede del Paseo de Gracia con una muestra sobre Goya y la Escuela realista catalana. Luego, meses después, sus responsables tuvieron la ocurrencia de juntar a 30 ilustradores y pedirles que dibujaran Barcelona, que era el lugar donde vivían y trabajaban. De ahí salió una exposición magnífica que me perdí. Suerte que existe el catálogo y que Gallardo me lo enseñó sabiendo que me iba a gustar, tanto por los artistas que participaron como por la visión que ellos daban de la ciudad.

"Fiesta privada en el Tibidabo"  (Guillemot-Navares)

Era una Barcelona reinventada que aun no estaba masificada por el turismo y cuyos símbolos más evidentes eran utilizados irónicamente, como esa parodia de Picasso pintada por Gallardo (tan patoso que se metía el pincel en el ojo),  aquél Colón resfriado ilustrado por Jordi Longaron o un hombre con la Sagrada Familia de Gaudí incrustada en plena cara, obra de Tex.


"Artista barcelonés" (Gallardo)

"Epidemia en Barcelona" (Jordi Longaron)

"Barcelona Boy" (Tex)

Martí Riera, en cambio, prefirió reproducir un atasco monumental en la Plaza Lesseps (curiosamente a todo color), mientras Toninho optaba por los marineros de la Sexta Flota Americana y Julio Vivas Sala rememoraba una sesión matinal en el Cine de la Avenida de la Luz. Un local que empezó proyectando películas de Disney en los años 40 y que acabó como Sala X, siendo su última proyección “El placer de las nalgas”, en noviembre de 1992.


"Plaza Lesseps" (Martí Riera)
"Marineros" (Toninho)
"Matinal"  (Julio Vivas Sala)


martes, 28 de mayo de 2013

Cuando Christo quiso envolver Colón





Hace una semana que el monumento a Colón amaneció ataviado con una camiseta gigante del Barça que le iba unas cuantas tallas grande. El responsable que le hayan puesto ese disfraz es el Ayuntamiento de Barcelona que ha aceptado un pastón de Nike por vestir de esa guisa a Cristóbal Colón.


Pero esta no es la única vez que alguien ha intentado cubrir con tela dicha estatua. Allá en los años 70 el búlgaro Christo Javacheff quiso hacer un gran paquete con ella aunque al final no lo consiguió. Pasó 10 años negociando con el Ayuntamiento y, cuando al fin recibió el sí, Christo cambió de opinión y dijo que no. No, porque en París tenía la posibilidad de envolver el Pont Neuf, cosa que realizó en 1985. En resumen esto es lo que ocurrió pero la historia es buena y creo que vale la pena contarla desde el principio. 

De esto me enteré hace poco leyendo las “Memorias del underground barcelonés” de Onliyú. En el libro hay una pequeña referencia que me llamó suficientemente la atención como para que me pusiera a hurgar en la hemeroteca de La Vanguardia y descubriera lo que ahora voy a contar.

Resulta que en 1977 la Galería Joan Prats fue empaquetada por Christo. Teléfono y escaleras que dan al sótano incluidos. Lo contaba Ferran Monegal en una crónica en “La Vanguardia” publicada el 14 de enero de 1977. El motivo de tal acción era que el artista quería explicar a los asistentes su intención de envolver a Colón y que el proyecto se exhibiría en la Galería “Trece” de Barcelona. Y eso hizo ante un público sentado en el suelo de la Joan Prats ya que las sillas también habían sido enfundadas:

Declaraciones de Christo durante la presentación de su proyecto (La Vanguardia, 14/01/77)
La idea revoloteaba en la mente de Christo desde 1975 y así se lo hizo saber al Alcalde Joaquín Viola, que no vio claro el asunto y no se lo dejó hacer. Entonces él ya era un artista reputado que había empaquetado un montón de objetos y lugares repartidos por todo el mundo. Incluso personas, como hizo con una chica de Londres. De hecho, cuando intentó lo de Colón ya había llevado a cabo “Running Fence”. Un megaproyecto iniciado en 1973 que consistía en construir una gran cerca con postes y cables (al norte de California) de 5, 5 metros de alto y 40 Km de longitud, cubierta por un velo gigante que llegaba hasta el mar.

Fotografía de "Running fence" realizada por Wolfgang Volz
En cuanto al envoltorio a Colón se refiere y su coste económico el artista lo tenía todo controlado y lo contaba de este modo durante su presentación en la galería Joan Prats:


Pasaron muchos años hasta que Christo se hizo con el permiso de Pasqual Maragall (el alcalde de entonces). Era junio de 1984 y el artista llegaba a Barcelona con ganas de enfundar a Colón en una gran tela.  Eso debería ocurrir justo un año después coincidiendo con la inauguración del renovado Moll de la Fusta.

Christo, Jeanne Claude y Ted Dougherty fotografiados por Pérez de Rozas (La Vanguardia)
En septiembre de 1984 Christo tenía que volver a Barcelona para ultimar los detalles del proyecto pero al final no se presentó aunque sí lo hicieron sus colaboradores que trajeron una maqueta del paquete a Colón, a escala 1.32, que se tuvieron que llevar de vuelta a su país. Christo había perdido el interés y se lo comunicó a Maragall por telegrama. Los 10 años transcurridos desde que inició el proyecto era mucho tiempo. Su arte había evolucionado y ya no tenía sentido para él hacer algo así. Ahora su mirada estaba puesta en el Pont Neuf de Paris que acabó envolviendo en septiembre de 1985 con el permiso de Jacques Chirac.

Portada de La Vanguardia del 25/09/1985
Pero al final la cosa de Colón reapareció unos años más tarde. Concretamente en 2006  en una exposición en la Fundación Canal de Madrid que mostraba diversas propuestas de Christo y Jeanne-Claude que no se llegaron a realizar. Entre ellas Colón y la madrileña Puerta de Alcalá para la que jamás consiguió el permiso municipal.