sábado, 12 de mayo de 2012

Las marionetas de Ramón Montserrat



Programa de una actuación de la Compañía de Ramón Montserrat

En la entrada sobre HarryV. Tozer y sus marionetas de hilo decía que lo conocí gracias a un compañero de trabajo que me habló de él y de su bisabuelo, Ramon Montserrat, que también se dedicaba a hacer marionetas, pero de mano. Con estos pocos datos me puse a investigar y de Tozer encontré lo que expliqué en el post. En cambio, de Ramón Montserrat casi nada. Aparecía citado en el artículo de La Vanguardia sobre Tozer, de 1973, y también tiene una entrada en el libro “El teatre de titelles a Catalunya: aproximació i diccionari històric” de Josep A. Martín.

Por lo poco que me contó el biznieto Montserrat enseguida vi que ahí había una historia que contar y le pedí que buscara por su casa y la de su familia, a ver que se podía encontrar. De entrada, la búsqueda fue algo decepcionante ya que lo único que descubrió es que todocolección.net tenía en su poder estas marionetas con un precio de venta de 6.000 € más este programa, vendido por 12 €. Al verlo, pensamos que al morir Ramón Montserrat sus familiares se habrían deshecho de los muñecos sin saber lo que hacían y nos quedamos un poco desanimados. Aún así, el biznieto Montserrat siguió buscando hasta encontrar este muñeco, con el que apareció la semana pasada en mi puesto de trabajo. No cabe decir que mi sorpresa fue inmensa.









Pero eso no es todo, ya que esta misma semana me ha traído fotografías de Ramon Montserrat, una nota manuscrita escrita en tercera persona (sin firmar ni fechar) que habla de su pasión por las marionetas y varios programas de los espectáculos que ofrecía en distintos bares de Barcelona y alrededores.







Por lo que pone en la nota manuscrita y los programas, sus espectáculos mayoritariamente se dirigían a un público adulto, aunque a veces también realizaba actuaciones para los niños. Eso me sorprende ya que ahora las marionetas se consideran espectáculos infantiles.

Un ejemplo de sus actuaciones infantiles está en este programa en el que anuncia una función dedicada a los niños en un día de reyes, con las obras “El senyor Carbassetes”, “Aixarop de bastó” (con el demonio de protagonista) y un fin de fiesta con el baile del tururut.


Pero de los cuatro programas que he conseguido éste es el que más me llama la atención.

 


Anunciaba un espectáculo en un bar de Sant Adrià del Besòs y, entre las representaciones, la monja enterrada en vida” y “la gruta del terror”. La monja enterrada en vida era una obra de teatro de Jaime Piquet, muy famosa en la época, que se había representado en el desaparecido teatro Odeón. Se basaba en un hecho real ocurrido en el monasterio de las Jerónimas (quemado y saqueado en la revuelta popular de la Semana Trágica de julio de 1909). La historia explica el caso de un joven que saltó la tapia del convento para robar naranjas del árbol de las monjas. Mientras estaba en lo alto del naranjo vio salir un grupo de monjas que se dirigían, en procesión, al cementerio de la comunidad acompañando a una de ellas (que tenía un terrible aspecto cadavérico) para enterrarla viva, cosa que finalmente terminaron por hacer. Ahora, en pleno siglo XXI, se ha vuelto a representar una nueva versión de esta obra en Barcelona (dirigida por Nao Albert y Marcel Borràs) en el espacio de La Seca (que en su día fue la fábrica de moneda de Barcelona).

Ramon Montserrat sentía pasión por las marionetas desde pequeño. Todavía era un niño cuando empezó a construir sus propios muñecos con papel maché. Su primera actuación fue el 25 de diciembre de 1908 en la Sociedad recreativa “la Ibèrica Gracienca” (en la calle Roger de Flor, 281) bajo el nombre artístico de Teatro Mecánico de Puchinelis e íba acompañado del músico Joaquim Salvador. Ese día realizó dos sesiones con programa doble: una por la tarde (en la que representó un drama y un sainete) y otra por la noche (con una comedia y un sainete). Sobre los dramas, he leído que eran tan buenos que en las escenas más emotivas el público llegaba a llorar.

Lo último que he podido saber de él es que entre 1919 y 1927 solía actuar en el Petit Bar Guinardó, en el barrio de Camp de l’Arpa representando comedias como Los tres embusteros y El rey mágico; el sainete Pepilla y el drama Los martirios de una madre, entre otras obras de su repertorio.


4 comentarios:

  1. Esto si que es un trabajo de investigación!
    qué casualidad que la obra sea la misma que el de la Seca y que história más macabra.
    No hay duda que te gustan las marionetas :).
    Un beso!

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    1. Una casualidad impresionante! Cuando vi el programa y leí el nombre de la obra me quedé a cuadros porque no me hubiera imaginado nunca que algo tan macabro se hubise representado con marionetas.

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  2. ¡Cuántas historias enterradas esperan ser exhumadas.

    Ahora han perdido su aspecto más trágico, pero el mundo de las marionetas es fascinante. Las vidas de los otros colgando de frágiles hilos. Como la vida misma. Y el artista haciendo de demiurgo.

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