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domingo, 9 de diciembre de 2012

Mi primer aniversario



Es mi aniversario. No el mío personal sino el del blog. Resulta que hace un año escribí mi primer post y lo subí a la red. ¡A ver cuánto dura! Pensé. No sabía si tendría paciencia ni tiempo para mantener una cosa así. Ahora, doce meses más tarde veo que sí, que puedo hacerlo y que además me gusta mucho.

Hasta ahora el contador de blogguer me indica que he subido 73 entradas y que mi ritmo de publicación es de una entrada a la semana.

Mi pasión por la historia y mi trabajo como empleada de una empresa pública, que dista mucho de mi formación académica (soy historiadora del arte), me empujaron a abrir el blog. También me ayudó a tomar la decisión el seguir distintos blogs sobre la historia de mi ciudad, cuyos autores son ahora mis amigos. Con ellos, en su día creamos el grupo de los Cazadores de Hermes. De eso no hace mucho, tan sólo unos meses pero la sensación es que nos conocemos de siempre. Juntos hemos hecho grandes cosas, como la organización de unas cuantas rutas culturales por la ciudad y otras tantas actividades. 



También estoy contenta porque “Cosas de Absenta” hace un tiempo que se puede leer a través de La Vanguardia (en su sección “Tengo un blog”) y, más recientemente, en paperblog.com y eso es importante para mi.

Además el blog me ha enseñado muchas cosas. La más importante, saber escuchar a mis lectores ya que gracias a ellos he podido descubrir historias fascinantes como la del maestro de marionetas Ramón Montserrat.

Esta es la marioneta que encontró la familia de R. Montserrat tras mucho buscar
En otras ocasiones, la investigación de un tema me ha llevado a otro sin querer pero que al final ha acabado siendo más interesante que lo que yo buscaba al principio. Eso mismo me ocurrió cuando investigando la autoría de las obras de Ramón Montserrat me topé con Joaquín del Castillo Mayone. O cuando mi madre me entregó un libro de 1923 dentro del cual se hallaba el diario de mi abuelo con un relato aterrador sobre su estancia en una checa de la FAI. Es eso que Beli Artigas define como “encontrar cosas que no busco” y que me ha dado tantas alegrías. La última, relacionada con Eugeni Forcano y Javier Pérez Andújar.

Viaje Somniaereo a la luna, 1832 (J del Castillo Mayone)
Mi abuelo, Pere Freixas, que las pasó moradas en una checa de la FAI

Esta foto de Javier Pérez Andújar es mi última alegría del blog
Con el tiempo también he aprendido a escuchar los sabios consejos de amigos y familiares. Rubén Lardín me animó a indagar en la Barcelona de los años 30 de Jean Genet y lo que encontré me gustó tanto que ahora me planteo organizar una ruta por el barrio chino con los Cazadores de Hermes. Además, la publicación de ese post coincidió, por casualidad, con la magnífica exposición del CCCB.

C/ Arc del Teatre fotografiado por Josep Domínguez en 1932
Absence, por su parte, me instó a lanzarme a hacer entrevistas. La primera, a los autores del cómic “Sherlock Holmes y la conspiración de Barcelona”. El resultado fue tan satisfactorio que a los pocos días me atreví con Leopoldo Pomés en motivo de la exposición “Barcelona 1957” en la fundación Foto Colectania. Y ahora estoy inmersa en la transcripción de una larga entrevista a Josep María Queraltó, que pronto publicaré.  



Fotografía realizada por Leopoldo Pomés en 1957
Como colofón final, me he atrevido a presentar “Cosas de Absenta” a los premios 20Blogs. No con la idea de ganar ningún premio (aunque no negaré que me encantaría) sino para darme a conocer un poco más y descubrir otros blogs interesantes, hasta ahora desconocidos para mi. Cosa que de momento ya me ha ocurrido al menos una vez.

martes, 18 de septiembre de 2012

ROJO Y NEGRO A TONELADAS – Enero de 1937



Este es el título que mi abuelo, el señor Pere Freixas, le dio al texto que a continuación transcribo. 

Un par de meses después que las patrullas de la FAI lo liberasen, un buen día salió a pasear por su barrio de Sant Gervasi, lo vió todo de color rojo y negro y dejó constancia de ello. Y yo, como no quiero guardármelo solo para mí, lo comparto  con ustedes en esta nueva entrega del diario de este hombre que estuvo 12 días retenido en una checa y vivió para contarlo.

“ROJO Y NEGRO A TONELADAS – Enero de 1937 

Apuntes del natural de un paseo en tiempos libertarios.

Salgo de casa. A la puerta de la escalera está parado un taxis pintado de rojo y negro. Sigo adelante y giro la cara para otro lado porque estoy hasta la coronilla de estos colores que representan el robo y asesinato y doy de cara a una barbería también con los colorcitos. Con los dedos de la mano hago lagarto, lagarto, como los sevillanos y sigo avante hacia la plaza Adriano.

Taxi del Sindicato de Transportes, Sección Taxis de la CNT

Al frente se me presenta el garaje Anet y también rojo y negro. Allí hay pintado sobre la bandera el nombre de los nuevos amos y dice “Garajes C.N.T. FAI” Sucursal número tantos. Hago otro signo sevillano y me doy media vuelta y me encuentro de cara otro garaje que está frente del citado que también está con los colores tan simpáticos. Leo el letrero y veo que dice “Garaje U.G.T.” – ¡Ola me digo, hasta con los robos (digo requisas) hay competencia de Sindicales. Paso por la plaza Adriano. El surtidor que antes estaba cuajado de peces de todos colores, se ve que también ha sido pasado por las armas, no dejando más que los encarnados. Euferismo.

Voy a la parada del tranvía; el poste bicolor obligatorio. Viene el tranvía medio negro y medio encarnado como un arlequín. Subo, se presenta el cobrador con un pañuelo encarnado al cuello luciendo un botón y una placa que dice CNT FAI, en sustitución del CTB, compañía de Tranvías de Barcelona.- Dialogo yo mismo y me digo “habéis cambiado de amos, pero tu y el que lleva el coche, seguireis esclavos como ayer y mañana y si no os placen las condiciones de trabajo y trato persona y os quejais, no os reprendran con buenas palabras y consejos como antaño, sino que cuando salgáis del trabajo y vayáis camino de vuestras lares, quedaréis deshechos a tiros por los adorables ejecutores de la regeneración social encarnados en la personificación de los nuevos amos.
Dejando este aparte, sigo abajo y pasavolante veo a todas las porterías los letreros que dicen “Incautada esta finca por la Generalitat de Catalunya”.



A ver, que levante un dedo quien dice que en la España Leal hay el comunismo. Aquí hay normalidad y se trabaja en todas partes y no se ha hecho nada malo a nadie. El tranvía bicolor sigue abajo. Veo la finca del marqués de Alella que hasta ahora ha sido clínica o sanatorio marítimo. Nada menos que sanatorio de los salvajes y brutos de marina; gallegos y escoria de todos los puertos de España, asesinos de los oficiales antiguos de la escuadra. Ahora los han sustituido en el hospedaje los guardias de asalto, sucesores de la FAI. La finca contigua es también propiedad de Alella (si no lo es ahora lo volverá a ser) está ocupada por el Comisariado de rentas de la Generalitat de Catalunya (toda la casa).

Este es el aspecto actual de la finca del Marqués de Alella, en la C/ Muntaner, 282

En la diagonal, donde me apeo veo los postes de bencina que también se han asociado al rojo y negro. Pego una ojeada a la Avenida 14 de Abril (ex diagonal) y veo que todas las casas sin excepción ostentan las banderitas que tanto me dañan la vista. Las casas de Almirall fueron asaltadas por la consejería de Provehiment de la Generalitat. La de Pedro Garcias que era un primor y valía su piso un potosí, ahora los soberbios sillones sirven para reposar las posaderas de los payeses que van a recibir las órdenes del consejero de los rabasaires compañero Calvet y la alfombra que era una obra de arte que debió costar más de 50 mil pesetas está cuajada de colillas y muestras de barro de todas las payesías de Catalunya.

Toda la Diagonal parece un carnaval: banderas arriba, banderas en medio, banderas abajo; autos parados delante de las consejerías luciendo sus tres banderas, la Catalana, la Sindical y la del gobierno leal. Pasa un avión, rojo también naturalmente.



Cansado de tanto rojo me quedo en el cruce del paseo de Gracia, donde me llama la atención un grupito  de unos jóvenes que con unos vidrios ahumados miran el sol con insistencia.  Curioso me acerco al corro y pregunto si hay algún eclipse y me dicen que han salido unas manchas negras al sol. Me ofrecen los cristales y miro y efectivamente veo al fondo del foco rojo del sol unas manchas negras. Devuelvo el cristal agradeciendo la atención de los chicos  y me quedo preocupado preguntándome si el planeta padre habrá hecho también solidaridad con los criminales de la CNT FAI.

Vehículo de la columna Durruti en el Paseo de Gracia
Lagarto otra vez, rojo y negro en otro planeta. Me he sentado en un banco del paseo Pi Margall (ex paseo de Gracia) y la cabeza me da vueltas como un tío vivo lleno de banderas y colores rojinegros y arriba el sol riendo de este caos de inmunda criminalidad que ha caído nuestro país por culpa de la tolerancia de los políticos antiguos que tendrían que sufrir las mismas consecuencias que han pasado a los cientos de miles de desgraciados que han sido vilmente asesinados por este pueblo de salvajes sin patria ni fe ni principios humanos. Ya dicen estos bandidos su doctrina pintando en las paredes sus principios o fines que son y dicen así “Tu patria, el Mundo. Tu familia, la humanidad”.
Niegan la patria y la familia. Que hay que esperar de tamaños cabileños.

Vuelvo a casa con un autobós encarnado del todo. Me siento a la mesa. Es mediodía. Menú: sopa de tomate. Fatalidad. Hasta rojo en la sopa. Socorro! Tableau."

sábado, 15 de septiembre de 2012

Reflexiones de mi abuelo acerca de CNT-FAI


Aquí mi abuelo pensando en sus cosas
Tras ser liberado de la checa de la finca Monells, mi abuelo dejó claros sus sentimientos acerca de la CNT-FAI y el concepto de fascismo en el texto que ahora les transcribo. Como verán en este y los próximos escritos que en breve subiré al blog, la animadversión hacia la FAI y sus patrulleros es más que evidente.
 
" Enero 1937 – ROJOS Y BLANCOS
Cuando los camaradas de la FAI me hicieron dar un paseíto después de haberme despojado de cuanto había en mi casa (unas 400.000 pesetas valor actual), al conducirme desde allí al Palacio (nombre dado por ellos a la torre Monells de la Bonanova que habilitaron en cárcel y patíbulo), recuerdo que un camarada que hacía de Jefe de cuadrilla, dijo dentro del coche – Barcelona está llena de fascistas y ésta barriada aún más.

Si hubiese podido contestar al camarada Bonet, que así se llamaba el esbirro que me detuvo, le habría replicado que en Barcelona, antes del 19 de julio de 1936 no había ni un solo fascista, ni sabían su significación política y social. El que los creó fue la FAI, CNT, el POUM, la Esquerra, las patrullas de control y toda la caterva de ladrones y criminales que asaltaron y robaron a toda la gente honrada de Barcelona.

Al que le robaron, asaltaron y mataron algún miembro de la familia, que de estos en todas  partes de la España leal hay más que arenas en la playa, ¿Qué ideas puede tener?

Los camaradas hacen circular la especie de que fascista es sinónimo de ogros, criminales y ladrones que roban matan y asesinan a todo cuanto se les presenta por delante.

Error de compenetración, entrañables camaradas. Fascista, a mi entender y al de toda persona honrada es sinónimo de respeto, orden, trabajo, gobierno y seguridad personal, factores que debe desear toda persona honrada y bien nacida. Al que estas dotes le molesten, no es digno de llamarse civilizado y a los que no lo son, no pueden o no podrán convivir con la sociedad, con la nueva sociedad que se levantará del pedestal de sangre y calamidades, vergüenza y horror de todo el mundo civilizado."

domingo, 9 de septiembre de 2012

Mi abuelo y las patrullas de la FAI



Mi abuelo materno, Pere Freixas Badía
 
Lo que ahora voy a explicar, o mejor dicho transcribir, es parte de los apuntes de mi abuelo materno, Pere Freixas Badía, que durante la Guerra Civil fue detenido por los miembros de la FAI y encarcelado en una checa del barrio de la Bonanova. Tuvo suerte de salir con vida para contarlo y dejarlo escrito para que yo, su nieta que no lo llegó a conocer (murió mucho antes que yo naciera), lo leyera y decidiera hacerlo público en un blog.

El manuscrito llegó a mis manos de forma casual este mismo verano mientras me encontraba de visita en casa de mi madre. Curiosamente, esa misma mañana había estado leyendo en “Barcelona rebelde” de Guillem Martínez la historia de su tío Cristóbal, joven miembro activo de la FAI durante la Guerra Civil, que ya mayor y enfermo de cáncer lloraba al recordar a los “Amargados”. ¿Qué quienes eran esos? Pues militantes de la CNT, ya mayores en la Guerra Civil, que se negaban a hacer prisioneros. Todo lo contrario a lo que parece que era el tío Cristóbal que de mayor lloraba por los pecados de su juventud.

Mi lectura playera de estas vacaciones
Con la historia del tío Cristóbal bien fresca en mi memoria, esa tarde mi madre me habló de un libro muy antiguo, según ella, que tenía guardado en un armario y que quizá me podría interesar. Y sí, el libro tenía su interés pero no le mostré mucha atención porque lo que contenía en su interior era un tesoro para mi. Un montón de apuntes tomados por mi abuelo antes y después de la guerra civil que, tras leerlos con atención, decidí compartir con mis lectores por su doble valor histórico y sentimental.

Historias morales, 1923. En su interior estaban los apuntes de mi abuelo
Lo que aquí cuenta mi abuelo es la otra cara de la moneda del libro de Miquel Mir “Diario de un pistolero anarquista”, basado en el diario personal de un miembro de la FAI, escrito durante su exilio en Londres. Por lo visto, el pistolero en cuestión, formaba parte de una de las patrullas barcelonesas que, al principio de la guerra, pululaban por la ciudad incautando bienes, deteniendo y ejecutando personas “sospechosas” de traicionar la revolución como creían que era mi abuelo.


Por la redacción del texto, deduzco que las vivencias de mi abuelo en la checa de la Bonanova (en la finca llamada Monells), deberían ser escritas en 1939 una vez acabada la guerra  tras la entrada de las tropas franquistas en la ciudad, años después de haber  sido apresado.

A parte de este primer texto, que transcribo íntegra y literalmente respetándolo por completo tal cual fue escrito en su momento con faltas de ortografía incluidas, hay muchos más que he encontrado y que iré subiendo al blog, por partes. Dicho esto, les dejo con l’avi Pere y su historia.

“Una de las chekas que más actividad desplegaron en sus refinadas criminalidades durante los primeros meses de la anarquía roja, estaba situada en la calle Arrabal números 42 y 44 (carretera del cementerio de san Gervasio) y en las fincas llamadas de Monells y la contigua. Aquella la habían habilitado de cárcel y en la contigua que hicieron comunicaron haciendo paso por la valla, tenía establecido el tribunal compuesto por una especie de cuartel general de la FAI.

De todas las demás chekas se ha hablado estos días debido a que algunos han escapado para contarlo. En la que hago referencia y en aquella época en que la caída de Madrid parecía inminente la muerte hizo callar a todos los que desgraciadamente pasaron por aquellos lugares.  Aquella cheka era de muerte.

Al frente de ella estaba un individuo de baja estatura llamado Escorza, natural de Alcañiz, el cual no podía sostenerse derecho y andaba a duras penas con muletas. De tipo degenerado, giboso, estaba a las órdenes de otro superior jerarquía criminal invisible, al cual comunicaba y de él recibía las órdenes de muerte por teléfono.

Manuel Escorza del Val, dirigía el Servicio de Investigación de la CNT

Las víctimas eran conducidas allí en sendos automóviles y custodiadas por unas patrullas compuestas de pistoleros de producción nacional roja a los que acompañaban indistintamente algunos apaches, la mayor parte oriundos de los barrios del hampa Marsellés. Después de interrogados los detenidos y despojados de cuanto valor llevaban encima así como también de toda documentación, eran conducidos a la finca de Monells donde quedaban encerrados e incomunicados en unas mazmorras inmundas chorreando agua por todas partes, en cuyas pocilgas había un colchón tirado al suelo por todo ajuar, empapado completamente del agua que rezumaba por las paredes. Increíble parece que en una finca de aspecto señorial hubiera estos departamentos que parecía hechos ex profeso para estos suplicios.

Los desgraciados, al entrar eran registrados en un libro, cuyas salidas eran marcadas con lápiz encarnado, señal especial del triste fin, cuyo epílogo tenía como final el depósito de cadáveres del Hospital Clínico. Pude observar en un momento ocasional comprobando con horror que casi todos estaban tachados con el siniestro color encarnado.
Las comidas consistían por la mañana en una taza de café que de esto solo tenía el color, sin azúcar; al mediodía una ración de patatas hervidas solas, pan seco y agua y por la noche un plato de legumbre sin más.
En el turno de los 12 días que estuve allí detenido, los 11 incomunicados que estaban conmigo, estos no vieron nunca más la luz del sol.
Alguna vez nos levantaban la incomunicación para obligarnos a trabajos forzados. Acarreamos a nuestras espaldas más de 20 toneladas de techos de piedra para hacer el paso entre ambas torres y si en el trabajo alguno desfallecía, lo animaban a culatazos y golpes de cañón con las pistolas enormes de que iban provistos siempre aquellos esbirros.
Uno de aquellos días para variar, nos ordenaron que limpiásemos el inmenso jardín de los millares de hojas caídas de los árboles (plátanos) que cubrían como una alfombra el suelo. Para ello era indispensable que cogiéramos las hojas una por una.  Mientras se hacía esta operación, vieron que en el jardín existía una red de mangas de riego, lo cual les sugirió la idea de divertirse abusando de nuestra desgracia y desamparo. Nos hicieron aliviar de ropa y en aquel mes de noviembre tuvimos que sufrir las duchas de agua fría hasta que, cansados al cabo de una hora abandonaron este suplicio, deliberando entonces entre si en voz alta escogiendo cada uno a un favorito de nosotros para que cuando llegase el turno sirviéramos de blanco para estrenar  sus flamantes pistolas.
A estos escarnios añádase el de limpieza obligada de los escusados, limpiar los platos, fregar y barrer los suelos para lo cual nos hacían levantar a la 5 de la mañana y luego recoger la basura del jardín que estaba amontonada desde mucho tiempo en la que, los gusanos de las comidas en descomposición salían entre restos de cristales y vajillas rotas. Revueltos con estos detritus estaba la documentación de las víctimas inmoladas, entre las cuales vi con estupor la de una familia habitante en la plaza Bonanova que faltó de su casa y nadie supo de su paradero. Solo la documentación delató el triste final del padre y tres hijos.
Su actuación la hacían en la forma siguiente: Para ir a efectuar un registro, en el automóvil iba el chófer, un apache. 2 de la FAI y el esbirro que era un individuo al que llamaban Bonet, los cuales para legalizar su visita pasaban a buscar un número del control de la Generalitat del puesto de la plaza Molina, el cual a la llegada a la casa de la víctima de turno enseñaba la placa y daba a la cosa como de un carácter oficial y sin peligro alguno. Después empezaba el registro que terminaba en saqueo finalizando con la detención del infeliz que había sido el objeto del asalto.
Una vez terminado este, antes de ir al tribunal consabido, pasaban por el cuartelillo de las patrullas de la plaza Molina y dejaban el control, encaminándose el auto al Palacio nombre que daban a la finca contigua a la de Monells donde dejaban el botín y al preso.
El botín era entregado a Escorza y demás camaradas que lo analizaban y hacían sus comentarios. Después lo pasaban a un departamento contiguo, donde un camarada experto separaba sentado a lo moro encima de una alfombra los brillantes del oro y cuando había lo suficiente, pedían una plaza por correo a la Air France, cuya compañía parece tenía interés en servirles pues siempre les reservaba un sitio que uno propio de ellos conducía a buen recaudo el botín que recogían periódicamente, cuyo producto según versión de Escorza era para adquirir armamento.
Aprovechando en viaje del emisario, depositaban en el correo en Francia, varias cartas redactadas por ellos mismos en una sección especial que tenían a tal efecto las cuales eran dirigidas a varias personas de posición de esta ciudad en cuyas redacciones intercalaban términos comprometedores para su régimen lo que obligaba al censor de frontera a entregar la correspondencia que caía en sus manos, al servicio de investigación de la generalidad, que no era otro sino el que se hace mención en este escrito.
Esta era la forma de tener un motivo (la detención y registro) para cuando se encontraban en el caso de que daban con personas que no tenían otro delito que el de tener buena posición y de posible botín.
Mi detención fue apoteósica, cercaron la torre donde habitaba y a mi llegada se me echaron encima temerosos de que me escapara encañonándome todos los asaltantes en rueda sus pistolas. No era para menos pues la presa que ellos creían hallar en mi era la de un espía de una principal personalidad financiera muy influyente, amén de ser acusado  de auxiliar para la evasión de unos familiares míos. Ítem acusación de fascista por una firma apócrifa y finalmente una orden de careo con un individuo acusado de espionaje. 

No puedo concebir como pude obtener la libertad con todos estos cargos; solo atribuyo el que se debieron considerar bien pagados con el soberbio botín que cogieron en mi casa que ascendía a cerca de medio millón en joyas. Al liberarme me dieron la consigna de que cualquier divulgación de lo visto respondía con mi vida, recomendándome que para mi salud debía ser ciego, sordo y mudo.
De entre los que tuvimos la desgracia de caer en manos de aquellos criminales, recuerdo que mataron a una dama venerable por el delito que según ellos habían comprobado que escuchaba la radio facciosa de Queipo.

El general Queipo de Llano en su despacho militar
Por asuntos de su profesión, suprimieron al abogado Don Pedro Amat Rutllan.
Por pertenecer al Grupo Alfonso quince años antes mataron al súbdito cubano Pedro Muñoz Ruíz, que vivía en la calle Conde del Asalto, 8, 1º. A este le hicieron firmar 4 cheques de 50.000 pesetas cada uno cargo del Credit Lyonnais, donde tenía una cuenta muy importante, a cuya esposa avisé a mi salida desbaratándose todos los planes y luego amenazaron con matarla, pero como que la cosa se divulgó por el barrio, se asustaron y no volvieron más a molestarla.
Por igual delito de haber sido del Grupo Alfonso mataron también a un abogado amigo del Sr. Muñoz, persona de edad avanzada.
A la misma noche de mi libertad y en el mismo coche subieron al farmacéutico Sr. Surós, hermano del catedrático del mismo nombre, por haberle hallado en las listas del partido radical fue acusado y condenado a muerte. También condenaron a la última pena a mi amigo Fco. Pujol Campins, natural de Vilassar de Mar y director de la fábrica del vídrio de Badalona. Acusáronle de vil burgués haciéndole los cargos de que había tratado mal a los trabajadores.Al desgraciado le ataron una soga al cuello y lo llevaron arrastrando más de dos quilómetros por carretera hasta que la cuerda se rompió y entonces parando el auto hicieron bajar a Surós para que viera lo que tenía el ahorcado. Mientras estaba viendo en informe montón humano, le descerrajaron a tiros quedando el Surós tendido en cruz encima del otro. Al día siguiente se pudieron ver sus cadáveres al Clínico, uno de ellos aún con la soga al cuello.
Posteriormente después de haber suprimido unas 500 víctimas a juzgar por el registro encarnado cerraron la cheka pasando a engrosar las filas de la otra tristemente célebre cheka de San Elías donde el Escorza desplegó sus más refinados instintos criminales.

La checa de San Elías, actual parroquia de Santa Agnés (C/ San Elías, 23)

Los apaches entonces les sobraron por bastarse los de aquí más que suficientemente duchos por sus criminalidades y se establecieron en una torre contigua a la cheka de la calle Vallmajor hasta las vigilias de la entrada del ejército liberador de Franco que huyeron con todos los demás valientes.
Celda de tortura psicotécnica en la checa de la Calle Vallmajor 29, actual Iglesia de las Agustinas
Si por el delito de ser rico se mató a tanta gente y por pertenecer a determinadas asociaciones políticas se suprimió tanto desgraciado, si los rojos siguiesen los mismos ejemplos pusieron en juego al principio de la revolución, tendrían ahora que matar desde Negrín hasta el último ministro y desde el primer dirigente de las sindicales hasta el último enchufado ya que todos van cargados con bala. En cuanto a la supresión que hicieron por simpatizantes con tal o cual partido político, a seguir el ejemplo, ahora tendríase de suprimir a todos cuantos formaron parte de los sindicatos que equivale a decir el todo Barcelona.

Las noches eran terribles. Todos sabíamos lo que significaba el rechinar de la cerradura que abría la puerta de hierro de nuestra cárcel.
A su ruido, como movidos por un resorte nos quedábamos todos en pie contra la pared como espectros con la sangre paralizada en nuestro corazón. Sabíamos que el que era llamado no volvía más.

Las mujeres estaban en un departamento contigui al de los guardianes y más de una noche oímos horrorizados sus demandas de socorro en defensa de su honor, cuyos horrores borraba la muerte después."


En opinión de mi abuelo esta era la España del 36
Mis abuelos Pere y Montserrat