domingo, 31 de agosto de 2014

Turismo de borrachera


Ayer éramos 2.000 (o más) entre vecinos de la Barceloneta, gòtic, Born, Raval, Ribera y otras partes de la ciudad. Todas hartas de aguantar el turismo de borrachera que se instaló hace tiempo y que, por culpa de la mala gestión del ayuntamiento, la cosa ahora está como está.

Cuando me instalé a vivir en Ciutat Vella (hace ya más de diez años)  poco me podía imaginar que hacer vida normal en el barrio, sobre todo en verano, sería tan complicado. Realizar tareas cotidianas como ir a la compra o dormir una noche de un tirón se convierten en toda una odisea. No hay sábado que no invierta casi dos horas en el mercado (repleto hasta los topes de turistas que no compran pero hacen muchas fotos) ni noche con gritos de guiris borrachos, que cantan bajo nuestro balcón, o de víctimas del clásico tirón de bolso. Y, por lo que veo, no se trata de una paranoia mía sino que es algo general. Barcelona, en los últimos años,  ha recibido una masa tan enorme de turismo que al final, no ha podido asimilar. De hecho, los números son alarmantes: 8 de cada 10 personas que pasan por la Rambla son turistas. Entre tanto, el ayuntamiento no para de vender las excelencias de una Barcelona de postal, tan alejada de lo que es en realidad.




Todo esto no ha ocurrido de golpe sino que ya viene de lejos. Por desgracia, poco después de instalarnos en el barrio vivimos en primera persona los problemas de tener un piso turístico low cost en la puerta de al lado. Nuestros antiguos vecinos decidieron marcharse al campo a vivir y vender su piso a un indeseable que lo alquilaba a cualquiera que viniera con ganas de sangría y paellador. Fue un año (o más) de tortura pero al final, tras llamar cada noche a la Urbana, los vecinos del edificio conseguimos que el negocio acabara clausurado y el propietario, al no poder sacarle el rendimiento esperado, no le quedó otra que vender la casa a una familia estándar que, por suerte, ahora son nuestros vecinos.

Ahora bien, por lo que parece, los casos de pisos turísticos con propietarios particulares en la Barceloneta son los menos ya que, según una noticia aparecida en el Ara, el 25% están a nombre de empresas. Cosa que hace sospechar que son los propios hoteleros quienes están detrás de este tinglado.

Al final, este turismo de alpargata que tanto ha favorecido nuestro ayuntamiento, poca cosa buena aporta a la ciudad ya que, gracias a él nos estamos transformando en un gran parque temático especializado en grandes juergas. Lo que conlleva a la desaparición de cierto tipo de comercio tradicional por otro muy distinto, sea de comida fast food, de copas de garrafón o, de latero de las Ramblas, para los guiris más tirados.


Para terminar, aquí os dejo el documental Bye, Bye Barcelona. Aunque ya lo incluí en el post sobre el caso Can Vies, explica muy bien lo que estamos viviendo ahora.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Underguia, "la guía viva de Barcelona"


Aviso que me tomo un descanso y me voy unos días de vacaciones pero les dejo en buena compañía. Concretamente, con este anuncio de la "Underguía, la guía viva de Barcelona", realizado por Gallardo y que aparecía (por primera vez) en el número 30 de la revista Star (año 1977). Por lo que dice el propio anuncio, iba a salir en diciembre y estaba previsto que fuera de periodicidad semanal. ¡Lástima que jamás se publicó! Habría sido carne para este blog... 



lunes, 4 de agosto de 2014

El Hematocrítico de arte 2. Un libro imprescindible para llevar al museo



Estas vacaciones los Ausentes nos escaparemos a Madrid y lo haremos con “El hematocrítico de Arte 2” bajo el brazo. Así, cuando entremos en el Prado, el Thyssen y el Reina Sofía nos partiremos de risa en lugar de observar (serios y con cara de interés) las obras que allí se exponen. En especial, todo lo referente al Románico, Gótico, Renacimiento y Barroco, ya que las obras realizadas en estos periodos son las que tienen mayor peligro de recibir un cambio de título por parte de Miguel Hemato. O si no, que se lo digan a Giovanni di Paolo (1399 aprox -1482), autor de esta decapitación (tan gore) de San Juan Bautista que, según el Hematocrítico, es un “Vendedor de espadas enseñando el género” y artífice, también, de esta otra creación y expulsión del paraíso que, según Hemato, representa a “Dios regalando vajilla gigante en boda nudista”.

"Vendedor de espadas
 enseñando el género"

"Dios regalando vajilla gigante en boda nudista"

Yo, que estudié en un colegio hippy-progre donde no existía la asignatura de religión, cuando llegué a la Universidad escogí Historia del Arte y me di de bruces con el Románico, el Gótico y el Renacimiento. Al menos, si entonces hubiera existido el Tumblr del Hematocrítico, habría recordado mejor todas las pinturas que nos ponían en clase. Por otra parte, me alegra que no fuera así porque habría sido capaz de decir (en algún examen), que Giotto era un italiano renacentista que pintó a un cura saliendo de una tarta en lugar de a Francisco de Asís en éxtasis, confundir a San Girolamo con Papá Noel o pensar que Santa Catalina de Siena no era tal sino la Virgen arrepentida por haber lavado a Jesús en agua caliente. En ese caso, me habría ganado un más que merecido suspenso pero, también, unas grandes carcajadas.

"Cura saliendo de una tarta en el cumpleaños de Jesús"

"Oposiciones a Papa Noel II"

"La Virgen arrepintiéndose de haber lavado
a Jesús en agua caliente"

miércoles, 23 de julio de 2014

Cosas que le han pasado a la estatua de Colón


Desde que abrí el blog (hace ya más de dos años), que la estatua de Colón ha aparecido unas cuantas veces mencionada. Sea por una cosa u otra, al final, siempre acaba por salir. Y eso es porque, desde que fue inaugurada el 1 de junio de 1888 (en plena Exposición Universal), ha sido escenario de un montón de sucesos curiosos y, por ello, objeto de este blog.

Lo que aún no había contado sobre este monumento tan turístico es que fue construido en motivo de la Primera Exposición Universal, que el arquitecto encargado de las obras fue Gaietà Buïgas y que presentó el proyecto bajo el lema “Honrando a Colón, Cataluña honra a sus hijos predilectos”. Por otra parte, tampoco había dicho que, entre los escultores que intervinieron, estaban Josep Llimona, Rossend Nobas (autor del Hermes de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, más conocida como “la Llotja”) y Agapit Vallmitjana (maestro de Nobas mientras estudiaba en “la Llotja”).

Fragmentos de la estatua, fundida en
los talleres de Vidal y Compañía, 1877

Parece que la idea de dedicar un monumento al descubridor de América, y de encaramarlo en lo alto de una columna, venía de tiempo atrás. Concretamente, de cuando (en 1851) realizaron uno similar para el almirante Galcerán Marquet en la Plaza Medinacelli. En principio, debía ser Colón quien estuviera ahí arriba pero, por lo que fuera, acabó ganando Marquet.



Luego, durante la segunda república, se habló otra vez de hacerle una estatua en el Portal de la Paz (al final de la Rambla) aunque no se llevó a cabo hasta unos años después gracias a Antoni Farges, un fanático de todo lo relacionado con el descubrimiento de América que convenció a los responsables de la gran Exposición y al alcalde del momento, Rius y Taulet.



Desde entonces y, en los más de 120 años que Colón lleva al pie de la Rambla, le han ocurrido un sinfín de cosas que he querido recopilar en un único post aunque seguro que alguna se me escapa. Si es así, siempre agradeceré que lo completéis en los comentarios.

La primera curiosidad que me viene a la memoria es que, el 18 de diciembre de 1889, Buffalo Bill desembarcó en Barcelona para presentar su espectáculo circense y, según “La Época”, lo hizo acompañado de “200 pieles rojas y otros tantos vaqueros, mejicanos y 200 animales, entre caballos, búfalos y bisontes”. Tras bajar del vapor “Palma”,  se  dirigieron al monumento a Colón donde dieron una rueda de prensa para explicar a la población que es lo que venían a hacer.

La Vanguardia, 18/12/1889
Luego, ya en los años 60, también fue objeto de una inocentada por parte de un diario de gran tirada que publicó, un 28 de diciembre, una noticia donde explicaba que el monumento se había derrumbado, con fotomontaje incluido y todo. Dicen que la imagen parecía tan veraz que hasta hubo quien se acercó a las Ramblas para ver el desastre.

En 1977, al búlgaro Christo le dio por querer empaquetarlo y presentó su idea en una exposición en la galería Joan Prats aunque tuvieron que pasar siete años hasta que el alcalde Pasqual Maragall se decidiera a aceptar. Al final, tardó tanto en dar el sí que Christo se cansó de esperar y acabó por enfundar el Pont Neuf.

La Vanguardia, 14/01/1977

Christo y Jeanne Claude frente a Colón, en 1984 (Foto: Perez de Rozas)

También en esas fechas (finales de los 70 e inicios de los 80), Miguel Gallardo se inventaba un nuevo personaje: el Buitre Buitaker. Un ave muy facha y adicto a las drogas que vivía en lo alto de Colón con su mayordomo, Blasito.  El Buitre apareció por primera vez en Disco Express,  luego en El Víbora y, desde finales de los 80, lo hizo en el ABC. Allí estuvo tres años  y duró tanto porque, según palabras del propio Gallardo “ninguno de los lectores habituales se paraba un minuto a leer aquella sección, exceptuando un capitán majara de la legión que se cabreo un poco, hasta que un día alguien lo hizo…Leerla… La semana siguiente nos llamaron diciendo que no hacía falta que entregáramos más, pero a lo tonto, fueron 3 años.”



Y ya que hablamos de cómic e ilustración es buen momento para recordar que, en 1982, Jordi Longaron presentó un Cristóbal Colón muy resfriado (a punto de estornudar y con un pañuelo en la mano), en la exposición “Cataluña vista desde el exterior”, organizada por el Banco Exterior de España.


En 1984 Sammo Hung dirigía, en Barcelona, una película de muy bajo presupuesto protagonizada por Jackie Chan, que en España se estrenó con el título de “Los supercamorristas”. El argumento era de lo más simple. Iba de un par de vendedores ambulantes chinos que se metían en un montón de líos por querer ayudar a una chica mona,   prostituta de las Ramblas, interpretada por Lola Forner.

Jackie Chan y compañía pasando por Colón en furgoneta,
a la carrera, huyendo de los malos
También Max utilizó esta estatua en su último cartel para el Salón del Cómic de Barcelona,  en 1997. 



Este siempre ha sido uno de mis carteles favoritos pero, desde que me explicó cómo se le ocurrió, todavía me gusta más: “Con mi último cartel para el Salón pasó que… Si no recuerdo mal mandé un par de bocetos a Ficomic y no gustó ninguno. Pasaban los días, se acercaba la fecha de entrega de un nuevo boceto y yo estaba falto de ideas. Total, que llegó el día X y yo aún estaba en pelotas. Entonces hice lo que hacemos todos cuando estamos con la soga al cuello, que es buscar libros de otros dibujantes para fusilar alguna idea. Y al final fusilé una viñeta de Chris Ware. La copié directamente pero como entonces casi no era conocido en España creo que nadie se dio cuenta. Y si alguien se dio cuenta tuvo la decencia de no decir nada… Esta viñeta está en uno de los primeros cuadernos de Jimmy Corrigan, de esos pequeños y cuadrados, donde se ve una mano con un guante rojo que levanta una casa. Parece la mano de un Supermán gigante. Y… tirando de ahí ya fue cuando decidí que el cartel consistiría en una mano gigante, como la de Micky Mouse, cogiendo la estatua de Colón y sacándolo de su pedestal. Así hacía referencia a Barcelona y a los tebeos y salía del paso. Lo que ocurre es que me quedé con una sensación de culpabilidad terrible. Eso me quedó clavado como una espina durante muchos años… Y siempre con el miedo de que alguien me descubriese. Suerte que en ese tiempo internet no era lo que es ahora. De hecho, si buscas la viñeta de  Chris Ware es muy evidente…


Pero la historia no acabó aquí sino que continuó con este final espectacular: “Un día, repasando toda mi obra para preparar mi exposición retrospectiva en Madrid (Panóptica), cogí El Capital, que hicimos Paco Mir y yo sobre 1974-75, y encontré allí… ¡La puta viñeta! Otra vez la mano gigante como de Micky Mouse cogiendo a un currante. Era exactamente el mismo concepto”.


Ya más recientemente, en la mañana del 1 de mayo de 2012, un grupo de seis turistas (formado por cuatro malagueños y dos japoneses) se quedaron atrapados en lo alto de Colón, a 60 metros de altura, por culpa de una avería en el ascensor. Al final, tuvieron que ser rescatados con una grúa enorme de los bomberos tras descartar otras opciones como reparar el ascensor o acceder, en helicóptero, al mirador.

Tras el incidente, el Ayuntamiento clausuró su entrada y no la volvió a abrir hasta junio de 2013, una vez hecha la reparación, que valía un dineral. 200.000 euros, para ser exactos. Un mes antes, había cobrado 100.000 euros de Nike por vestir la estatua con la nueva camiseta del Barça hasta el 9 de junio, fecha en que la prenda le fue retirada. Desde entonces, Colón se puede visitar aunque últimamente se ha convertido en un lugar de peregrinaje del turismo del porro ya que, aprovechando que el fuste de la columna está decorado con unas cuantas hojas de cáñamo, hay empresas que organizan rutas guiadas para turistas que vienen a Barcelona en busca de una nueva Ámsterdam.



miércoles, 16 de julio de 2014

Jueves 17 de julio, charla en la Fundació SETBA




Mañana por la tarde, a las 19,30 h. tenemos otra cita en la Fundació SETBA. Esta vez, mis compañeros Xavi Soro y Alba Vendrell nos contarán unas cuantas cosas sobre el mito de Hermes y lo que hacemos en el grupo.

Artículo de Xavier Theros publicado en ARA (06/07/2014)
Tras la ruta del pasado 4 de julio, en que salimos a la calle a buscar para buscar Hermes en los alrededores de la plaza Real, ahora toca hablar de él de forma más pausada. Xavi y Alba lo contarán todo acerca del personaje. Quién es, qué hace, por qué nos gusta… Y también darán las claves para reconocerlo en cualquier lugar donde se esconda. Porque no está solo en Barcelona sino en todas partes. ¡Y no es broma! Eso lo sabemos porque lo hemos visto en un sinfín de lugares.

Aviso que quién venga mañana a la conferencia correrá el peligro de acabar acompañado de Hermes para el resto de sus días. Si es eso lo que queréis, reservad ya plaza en SETBA porque estamos al borde del pleno absoluto.

jueves, 10 de julio de 2014

"Catalunya vista desde el exterior" en 1982

Portada del catálogo de la exposición,
realizada por Cesc

Debo agradecer a Miguel Gallardo que una vez me enseñara el catálogo de “Catalunya vista desde el exterior”. Una muestra organizada por el Banco Exterior de España en el año 1982 y en la que él participó. De no haber sido así, jamás me habría enterado de su existencia ya que entonces era una adolescente poco interesada en el cómic y la ilustración.  Aunque sí leía algo, no iba más allá de los tebeos de Bruguera y de Astérix, por quien tenía un aprecio especial.  Publicaciones como “El Víbora” y  “Cairo” eran cosas que me quedaban lejos y por las que no me aficionaría hasta unos años después.


Anuncio para el Banco Experior de España (Mariscal)
Todo esto ocurría en 1982, cuando Naranjito era la mascota del Mundial de España y en Barcelona se celebraba el Salón del Cómic por segunda vez. También, en esas fechas, Christo intentaba convencer al nuevo alcalde (Pasqual Maragall) de que envolver la estatua de Colón era una buena idea. Al final, desgraciadamente, la cosa se alargó tanto en el tiempo que, cuando Maragall dijo que sí, el otro ya estaba en París empaquetando el Pont Neuf. 


Hablo de una Barcelona pre olímpica en la que los artífices del underground estaban en todas partes y dibujaban cómics a la vez que empezaban a trabajar en el campo de la ilustración. Un poco antes, en 1981, el Banco Exterior de España inauguraba una sala de exposiciones en su sede del Paseo de Gracia con una muestra sobre Goya y la Escuela realista catalana. Luego, meses después, sus responsables tuvieron la ocurrencia de juntar a 30 ilustradores y pedirles que dibujaran Barcelona, que era el lugar donde vivían y trabajaban. De ahí salió una exposición magnífica que me perdí. Suerte que existe el catálogo y que Gallardo me lo enseñó sabiendo que me iba a gustar, tanto por los artistas que participaron como por la visión que ellos daban de la ciudad.

"Fiesta privada en el Tibidabo"  (Guillemot-Navares)

Era una Barcelona reinventada que aun no estaba masificada por el turismo y cuyos símbolos más evidentes eran utilizados irónicamente, como esa parodia de Picasso pintada por Gallardo (tan patoso que se metía el pincel en el ojo),  aquél Colón resfriado ilustrado por Jordi Longaron o un hombre con la Sagrada Familia de Gaudí incrustada en plena cara, obra de Tex.


"Artista barcelonés" (Gallardo)

"Epidemia en Barcelona" (Jordi Longaron)

"Barcelona Boy" (Tex)

Martí Riera, en cambio, prefirió reproducir un atasco monumental en la Plaza Lesseps (curiosamente a todo color), mientras Toninho optaba por los marineros de la Sexta Flota Americana y Julio Vivas Sala rememoraba una sesión matinal en el Cine de la Avenida de la Luz. Un local que empezó proyectando películas de Disney en los años 40 y que acabó como Sala X, siendo su última proyección “El placer de las nalgas”, en noviembre de 1992.


"Plaza Lesseps" (Martí Riera)
"Marineros" (Toninho)
"Matinal"  (Julio Vivas Sala)


miércoles, 2 de julio de 2014

El viernes 4 de julio nos vamos a buscar Hermes por Ciutat Vella




Me habréis de perdonar si estos últimos días estoy muy pesada con tanto post sobre la exposición pero es que conlleva unas cuantas actividades y, además, estamos en plena promoción ya que la semana pasada salimos en El Periódico y esta en BTV.


Ahora, lo próximo es poner en práctica los conocimientos adquiridos en la muestra y salir todos a la calle en busca del dios Hermes. Pero, para ello, previamente hay que reservar plaza a través de la Fundació Setba. Aquí os dejo el enlace para que podáis hacerlo.

http://www.fundaciosetba.org/visita-guiada-cacadors-dhermes-xidc-1143

Mis compañeras, Neus y Mariana, han diseñado una ruta por los alrededores de la plaza Real donde hay más de 30 imágenes del polivalente Hermes.

La cita será a las 17,30 h en la misma plaza Real y acabará a las 19,00 h en Setba para ver la exposición.

Recomendamos venir con ganas de escuchar historias curiosas, ataviados con calzado cómodo, provistos de agua y, muy importante… ¡No olvidar la cámara de fotos!