lunes, 16 de septiembre de 2013

Radio Montesol en Radio Juventud



Lo que hoy voy a contar surgió tras realizar esta entrevista a Javier Montesol. Yo acababa de leer Speak low”, la obra que significaba su vuelta al cómic tras más de 20 sin dibujar una viñeta. Me fascinó y por eso le busqué, encontré y entrevisté. Días más tarde, un amigo y lector de este blog me comentó que tenía en su poder un montón de cintas magnetofónicas repletas de grabaciones de Montesol en Radio Juventud, allá por los años 80 y se ofrecía a digitalizarlas para que yo las pudiera escuchar y hacer lo que quisiera con ellas.

Oí unas cuantas grabaciones de finales de 1981 y principios del 82. Me hicieron reír y así se lo hice saber a Javier.  Su primera reacción fue “… ¡destrúyelas inmediatamente!  Pero yo hice caso omiso a su petición. ¡Perdóname Javier por mi osadía pero no me atreví a obedecerte! Ahora  me alegro de haber tomado esa decisión.  Además, a la vez que él me pedía deshacerme de las cintas, me hacía esta confesión: “guardo muy buen recuerdo de aquél trabajo” para luego continuar diciendo que  “… Cuando yo los hacía en su momento, me parecían estupendos. Te diré que la evolución de la radio no me permitió seguir con las radionovelas, algo que siempre he pensado que podría haber desarrollado muy pero que muy bien. Al final se impuso la radiofórmula, y sectorizar la oferta: informativos, música, deportes… ¡Y los malditos magazines matinales con sus estrellas de pacotilla! La radio es un lenguaje,  como una novela,  una película,  una serie. Si tú quieres ver el horror de los horrores,  escucha a los telepredicadores: Cuní, Losantos, Herrera, del Olmo, etc. El concepto,  el ritmo, el montaje música, la locución… Todo desapareció y entró la velocidad.  ¡La velocidad en la radio es de vértigo! La publicidad entra de cualquier manera, etc, etc”.


Montesol durante el programa "Tiempos de locura"

Tras mantener esta conversación, terminé de escuchar todas las grabaciones que tenía pese a que la acústica de algunas dejaba mucho que desear. Otras, en cambio, se conservaban mucho mejor. Luego volví a escribir a Javier para contarle lo que había hecho, decirle lo mucho que me había divertido con sus alocadas historias ochenteras y pedirle permiso para escribir sobre ello en el blog. Me parecían unos guiones muy ingeniosos, con todos esos personajes que se inventaba y a los que él mismo les ponía la voz. Esta vez, ahora sí, su respuesta era afirmativa aunque desde el principio yo ya intuía que al final diría que sí. Y hasta me envió la mayoría de las las fotografías que reproduzco en el post.



Sobre ese tiempo pasado, Montesol me contó que sus  colaboraciones en radio fueron primero el Show de Montesol y Onliyú, luego El Sacapuntas, que se emitía los domingos por la mañana, y más tarde Las Aventuras de Ernestina,  dentro del programa La Senda de los Elefantes “.

Durante una grabación de "El show de Montesol y Onliyú"

Onliyú, su amigo y compañero de andanzas en sus primeras incursiones radiofónicas,  en Memorias del underground barcelonés también explica sus inicios en Radio Juventud. Por lo que parece, la cosa empezó a finales de los 70 cuando Gaspar Fraga (el fundador de la editorial Rock Cómics y la revista Cáñamo)  les habló de la existencia de un programa de Radio Juventud en el que podrían participar para anunciar Rock-comix y Los tebeos del Rrollo. Según cuenta Onliyú en sus memorias Las burradas que nos dijimos el primer día que nos sentamos detrás de un micrófono hicieron, según posterior confesión propia y para nuestra estupefacción, mearse de risa a José Mª Pallardó, el responsable de Al mil por mil, que así se llamaba el programa en cuestión, así que nos dijo: ¿Por qué no lo hacéis cada día?  Así es como empezamos a colaborar en la radio”.






Filmación basada en el Show de Montesol y Onliyú, en 1977

Montesol se aficionó a la radio porque, según dice “era el único medio de entretenimiento popular junto al cine de barrio durante mi infancia, y llegué a escuchar multitud de seriales mientras hacía los deberes y mi madre hacía las cosas de casa. Sobre todo recuerdo los grandes seriales de la cadena SER con cuadros de actores y buenos montajes musicales. Más tarde, en Radio Juventud,  José María Pallardó junto a Rafael Turia iniciaron unos programas de humor que también me influyeron. Años más tarde tuve la oportunidad de trabajar con todos ellos: Josep Mª Bachs,  Estadella  - que tenía un registro de voces increíble - y Pallardó, a quien debo agradecer la amistad y la oportunidad que me brindó para poder trabajar en la radio.  En El Sacapuntas realizaba un serial protagonizado por un portero de la Generalitat, un tal Duncan Mª Duncan”.


Montesol y Pallardó grabando para el Sacapuntas

De todas las historias que he oído, hay tres que me han provocado grandes risas. Por eso he decidido compartirlas en el blog, con permiso de su autor. A la primera yo la llamo “el hombre que quería matar a Montesol” porque va de eso. De un oyente que se presenta en el estudio para decir que es un programa terrible que causa insomnio y destroza los nervios. Su familia lo escuchaba, hasta que todos los miembros enfermaron y murieron entre terribles dolores. La causa, según el médico que los atendió, era el programa de Montesol.




En la segunda, se inventa un movimiento pictórico denominado “Bordismo” y que asegura ser posterior a todas las primeras vanguardias. Es decir futurismo, cubismo, surrealismo… De hecho, fecha su creación en 1940 en plena Vía Laietana. De sus miembros dice que son veraneantes de Sitges y que cayeron en la cuenta mientras subían a lo alto del monumento a Colón. Su primer happening, realizado en una tienda de la Avenida de la Luz, fue un fracaso total pero eso no los desanimó sino que aún se atrevieron con alguna que otra salvajada más.




La última es la sección "En calma de noche", una parodia del famoso consultorio “Encarna de noche” de Encarna Sánchez, que entonces se emitía en Radio Miramar y Radio España. Una noche, un oyente muy pesado llama a Montesol para contarle las terribles desgracias que le ocurren en la vida. Tras aguantarle la chapa un ratito, Javier no aguanta más y termina por mandarlo al carajo.




Como me decía Montesol, con el tiempo la radio cambió y se impuso un nuevo formato. Por un lado, la radiofórmula musical y, por el otro, las emisoras generalistas estructuradas a base de grandes magazines, informativos, música y deportes.

Al final, Radio Juventud desapareció.  Una emisora mayor, “Radio Cadena Española”, se la comió y así acabó la aventura radiofónica de Montesol.


En su última época radiofónica en el programa "La senda de los elefantes"

4 comentarios:

  1. Lo recuerdo perfectamente, lo que sucede es que no los tenía vistos.
    Gracias por las fotos.
    Salut

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    1. Las fotos son todas cortesía del propio Montesol! Yo solo tenía una de todas las que he puesto. Las demás son cosa de Javier.

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  2. Que época más buena de la radio; con humor y sin compasión, acelerada e irreverente... un placer volver a oirlo, Gracias!

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  3. Soy Jordi Puigdomènech, autor del libro "Tiempos de radio y vinilo" y colaborador de JM Pallardó en Clan del Domingo (RKB Radio). Felicidades por el blog, por la entrevista a Montesol y las maravillosas fotos. ¡Un abrazo, pop!

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