domingo, 16 de agosto de 2015

Guiris, ratas y palomas en la Barcelona del 69


Busco en la hemeroteca de La Vanguardia la fecha del día en que nací - 16 de agosto de 1969 - y me encuentro un artículo sobre turistas filmando las ratas y las palomas de la plaza Ramón Berenguer. ¡Nada más acorde con mis fobias!  Especialmente, con las palomas.

Por lo que cuenta el cronista, unos guiris que estaban paseando al lado de la muralla romana vieron como las ratas salían de su escondite para jugar con las palomas, lo filmaron y titularon la escena: Barcelona, agosto de 1969.

En fin, que han pasado 46 años desde entonces y la ciudad sigue igual. Con guiris, ratas y palomas. ¡Y parece que va en aumento!

Aquí podéis ver el artículo completo, que no tiene desperdicio.


domingo, 2 de agosto de 2015

El falso gótico barcelonés, Erik el Belga y el retablo de la Piedad

Autocaricatura, Tísner 1981
Seguramente, en más de una ocasión, habréis oído y leído que el barrio gótico de Barcelona tiene, en realidad, muy poco de gótico y mucho de falso. Tanto, que Avel·lí Artís Gener “Tísner” solía contar la anécdota siguiente: a principios del siglo XX, un turista que estaba de visita en la ciudad preguntó al empleado de una tienda del Ensanche dónde estaba el famoso barrio gótico, a lo que el empleado no supo contestar. En cambio, quién sí respondió fue el dueño de la tienda… ¡Sí, hombre…! ¡Es ese barrio que están construyendo al lado de la Catedral!

A la Catedral de Barcelona poco le queda de su etapa gótica. Aunque se empezó a construir en el siglo XIII en el lugar donde antes hubo una catedral románica, su fachada principal data del siglo XIX y se edificó a raíz de la Exposición Universal de 1888. En el año 1882 se convocó un concurso para la adjudicación de las obras que establecía, como criterio, que la fachada acabada siguiera el estilo gótico. 

Fachada de la Catedral en 1880, previa a la construcción de la actual
Una vez adjudicada la obra y financiada por Manuel Girona - con 1.000.000 de pesetas - se empezó la construcción pero, por lo que en su día me contó Xavier Theros, cuando las esculturas del Cristo y los apóstoles estaban a medio hacer, el dinero se acabó. Entonces, Manuel Girona (que era muy tacaño) encargó a un escultor funerario que las terminara, ya que era más barato que si lo hacía un escultor artístico. Por eso parecen hechas en serie, todas con el mismo molde. Por otra parte, Theros también me habló de la leyenda urbana según la cual las esculturas habían estado ocultas en las escaleras de la Catedral a la espera que alguien dispusiera del dinero suficiente para poderlas terminar. Al final, la obra se acabó con la escultura de Cristo en el centro de la puerta principal rodeado de los apóstoles a ambos lados de la puerta.







De todos modos, la fachada principal de la Catedral no es el único lugar con imaginería cristiana de una época posterior. También la hay en puerta de la calle de la Pietat que daba acceso al claustro y por la que actualmente no se puede pasar. Ésta, tiene un bajo relieve que representa la escena de la Piedad. Es decir, el momento en que la Virgen María muestra su dolor, abrazando el cuerpo sin vida de su hijo Jesucristo. Dicho relieve fue tallado en madera por el maestro alemán Michael Luschner en el siglo XV y ahora está a buen recaudo en el museo de la Catedral. En su lugar fue colocada una copia de plástico  después de que la banda de Erik el Belga intentase robar el relieve verdadero según el historiador Josep Maria Villarrubia Estrany. 






Esto, de todos modos, no acaba de cuadrar con la historia que también me contó Xavier Theros. Según él, el intento frustrado de robo tuvo lugar entre finales de los años 80 y principios de los 90, época en que El Belga ya había salido de la cárcel Modelo y se dedicaba a ayudar a las autoridades a recuperar las obras sustraídas. Además, según Theros, los ladrones fueron pillados en plena tarea por una patrulla de la Guardia Urbana. En cambio, Erik el Belga jamás fue atrapado en pleno robo. De hecho, él mismo explica en esta entrevista de Tamara Crespo que era el jefe de una banda organizada que trabajaba usando armas (incluso una vez resultó herido de bala durante un tiroteo con la policía alemana) y herramientas especiales realizadas por ingenieros de Valencia y que nunca fue detenido mientras perpetraba un robo.


Fuente: La Vanguardia 10/05/1982

René Alphonse Ghislain, apodado Erik el Belga, fue detenido por la policía española en Sitges en 1982, donde vivía entonces. De hecho, fue liberado el 22 de febrero de 1985 tras un acuerdo de colaboración con las autoridades para recuperar las piezas robadas. Al final, tras la devolución de 1500 obras, consiguió la libertad y la absolución de 14 juicios que tenía pendientes porque el delito ya había prescrito.

Erik el Belga en el momento de salir de la Modelo el 22/02/1985
Fuente: La Vanguardia 23/03/1985
Actualmente, vive en Málaga con su esposa y abogada Núria Gutierrez de Madariaga que, a su vez, es la autora de su biografía Por amor al arte, editada por Planeta en el año 2012. Ahora es un buen ciudadano que todavía ayuda a recuperar las cosas que robó.



jueves, 16 de julio de 2015

¡Por plaza Cataluña, no! - Pechakucha (Vol 23)



Nunca habría imaginado que mi ornitofobia pudiera ser objeto de una charla ni que al público asistente le interesaran mis problemas con las aves. En cambio, eso ocurrió en el Pechakucha donde fui a parar por una llamada de Oscar Guayabero en la que pedía personas con fobias raras y yo respondí con mi miedo a las palomas.

Joan X Vázquez (estudiante del postgrado de ilustración de Idep)
ilustró todas nuestras intervenciones

Pechakucha es un espectáculo dinámico, a base de charlas, nacido en Japón en el año 2003. Consiste en hacer que cada uno de los ponentes (entre 10 y 12) exponga un tema y lo explique en 20 imágenes (que previamente habrá seleccionado). Hasta aquí, todo bien pero la cosa se complica cuando te dicen que dispones de 20 segundos para explicar cada diapositiva y que, pasado este tiempo, la imagen cambia automáticamente a la siguiente de modo que no puedes volver atrás ni saltarte ninguna. En total, la exposición dura 6 minutos y 40 segundos. Por eso se dice que el formato del espectáculo es 20x20.
Actualmente, Pechakucha se celebra en más de 700 ciudades del mundo. En Barcelona vamos por el 23 y fue en este último en el que participé. Bajo el título general de filias & fobias, teníamos que hablar de cosas que nos apasionan o que odiamos. En mi caso fue lo segundo: terror a las aves. Por eso, pocas veces me veréis cruzar la plaza de Cataluña en pleno día.

Foto: Jordi Casadevall
El origen de mis miedos se remonta a la primera vez que vi Los pájaros de Alfred Hitchcock, demasiado joven, a mi parecer. La película, realizada en 1962, se emitió en televisión Española por primera vez en 1970 pero es casi imposible que la viera entonces.


La película está basada en parte en un relato corto de ficción (Los pájaros, Daphne du Maurier) y en parte en un hecho real ocurrido en 1961 en una población costera de California. Según el diario local – Santa Cruz Sentinel -, una noche llovieron pájaros marinos. A la mañana siguiente había centenares de aves y peces muertos, repartidos por toda la ciudad.  Hitchcock se enteró y llamó a la redacción para pedir una copia de la noticia e informar que lo usaría en su próximo film.

Muchos años después (2011), dos biólogos descubrieron el motivo de las defunciones: intoxicación por ácido domoico. Se hallaba en las algas ingeridas por los peces que luego se comieron las aves, provocándoles confusión, epilepsia y luego la muerte.


Ese aversión mía a todo lo que tenga plumas sirvió de inspiración a Daniel Ausente para uno de los capítulos de Mataré a vuestros muertos, en que las palomas cuentan cómo son cazadas con red para después servir de alimento a un ente monstruoso que vive en el subsuelo de Barcelona.

Cazar palomas con red no es la única técnica de reducción que se utiliza. Por lo que he podido saber, hay unas cuantas más como el uso de anticonceptivos, dificultarles el acceso a la comida o soltar razas depredadoras como los halcones que habitan en la Sagrada Familia. Antiguamente, para cazar palomas con red, primero las drogaban pero dejaron de hacerlo porque el efecto que les producía no era el deseado ya que se ponían eufóricas, salían huyendo despavoridas y no había quien las pillara.



A parte de las típicas palomas callejeras, sucias y llenas de parásitos, también hay otras muy selectas. Estoy hablando de las mensajeras, criadas adrede para competir. En Barcelona existe el Club Colombófilo de la ciudad, con 80 años de antigüedad que realiza campeonatos y sueltas de palomas. Estas son muy valoradas y su precio es extraordinariamente caro. El de las mejores ronda los 18.000 euros. 


Escudo del club 1926-1934

Aún así, por muy buenas que sean, siempre está el peligro que se pierdan por el camino y no lleguen a su destino final. Esto ocurre la mayoría de las veces (entre el 50-70%) y las causas son variadas: el mal tiempo, los cazadores, las aves de rapiña y también las antenas de televisión y los postes eléctricos. Un ejemplo de lo que digo es el caso de una paloma mensajera que, en noviembre de 2007, se perdió en el camino y acabó muriendo de hambre. Una vecina de Bétera (Valencia), encontró el cadáver, rodeado de diarrea de la paloma, en la terraza de su casa.




El ejército español tenía palomas mensajeras en el palomar del Pardo, que cerró en el año 2008. Contaba con 300 pájaros cuyo entrenamiento se iniciaba a los tres meses de edad. La intención era conseguir que se desplazaran desde el norte y el sur del país hacia el centro. Los mejores recorrían 1000 km/día a la velocidad de 90 km/hora.

El palomar del ejército español llegó  a ser un lugar de referencia, hasta el punto que hace unos 10 años lo visitó una representación del ejército de los EEUU porque querían volver a implantar el uso de palomas mensajeras por ser un sistema seguro y difícil de interceptar.



Pompeius Gener era un bohemio intelectual de la Barcelona del siglo XIX que pertenecía a una familia adinerada de la calle Petritxol. De hecho, en esa misma calle hay un mosaico cerámico que lo representa y su tío tenía una farmacia en ella. Ese tío suyo, además, cruzaba palomas con loros porque quería conseguir una raza de aves mensajeras que te recitaran el mensaje en lugar de llevarlo atado a la pata pero, por lo que parece, no alcanzó su objetivo.

Amb capa i barret have cada nit "Peius" Gener (mosaico al principio de la calle Petritxol)

Durante la charla del Pechakucha usé tres diapositivas para ilustrar la historia de la famosa ave gigante que, según los lectores de la Vanguardia, se dejó ver en Barcelona en el verano de 1990. Curiosamente, esto ocurría hace justo 25 años y lo que no llegué a explicar es que yo también la vi. O al menos eso creo. Era un buitre escapado del zoo que, casualmente, se posó en el terrado de enfrente de casa de  mis padres hasta que llegaron los veterinarios, lo anestesiaron y se lo llevaron de vuelta al zoológico. También recuerdo fotógrafos de prensa pero, buscando en la hemeroteca, no he llegado a encontrar nada. Mi hermano dice que lo soñé. En cambio, mi madre apoya mi teoría.


Todo esto que he explicado, y algunas cosas más (y otras menos) forman parte de mi intervención el pasado 10 de julio que podéis ver en Vimeo junto a las del resto de mis compañeros: Andrés Requena, Javi Inglés (PlaygroundMagazine), Mireia Ruíz, Marc Lozano, Francesc Pla, Oriol Guimerà, Lluc Mayol, Susana Zarco e Isa Calderón. Esta última, con un vídeo demoledor sobre la película Amelie, que podéis ver pinchando aquí.

Foto: Jordi Casadevall


jueves, 2 de julio de 2015

Los Beatles, los Rolling Stones y la Monumental


Los Beatles "pasaron por Madrid sin demasiada pena ni demasiada gloria" según el NO-DO y llegaron a Barcelona el 3 de julio de 1965 para dar su segundo concierto en España: de la plaza de toros de las Ventas a la de la Monumental. Nada más aterrizar al aeropuerto fueron retratados por Pérez de Rozas, bajando del avión con monteras en sus cabezas, mientras una azafata vestida de flamenca observaba la escena. Llegaban en pleno franquismo a la Barcelona de Porcioles, justo dos años antes de que el Alcalde recibiera a Copito de nieve en audiencia en  su despacho del Ayuntamiento y Pérez de Rozas también inmortalizara el momento.


En los 50 años que han pasado desde el concierto de los Beatles se ha hablado y escrito mucho sobre el tema. Ya en su momento, Francesc Betriu y Pedro Costa fueron designados para realizar un documental  sobre la estancia del grupo de Liverpool en España. Lástima que,  al final, el reportaje no se terminó debido a la prohibición del Ministerio de Información y Turismo de Manuel Fraga. Por eso, las imágenes filmadas hasta entonces quedaron olvidadas hasta que Magí Crusells  (autor de The Beatles, una filmografía musical) las encontró.


Ava Gardner - y también mi suegra -asistieron al concierto, el último de la gira europea del grupo. Las entradas valían de 75 a 450 pesetas y la actuación duró poco más de treinta minutos. En cambio, ellos cobraron más de un millón de pesetas.

Al día siguiente, los diarios hablaron especialmente del respeto al orden público y Manel Pombo Angulo, en su crónica en La Vanguardia, incidía en el fenómeno “fans”,  de los que decía que aullaron, lloraron y expusieron su corazón de quince años. De hecho, razón no le faltaba.

Once años más tarde (11 de junio de 1976) sus rivales, los Rolling Stones, daban su primer concierto en España y el lugar escogido también era la Monumental aunque en un principio se pensó en hacerlo en Las Arenas. El espectáculo empezó a las doce y media de la noche, quince años más tarde de lo inicialmente previsto.


Dos días después, Ramón Alpuente decía en El País que “desde sus comienzos los Rollings son la otra cara de la moneda, la contrafaz sombría de unos Beatles atildados, correctos, con sus excelentes armonías locales”. Y aseguraba que  “Los Rollings incorporaron la tradición del Rock and Roll negro a la cultura popular inglesa…”

Verlos actuar valía 900 pesetas. Un precio elevado para la época y, según Alpuente, hubieron incidentes en la entrada. La gente que se quedó fuera intentó reventar las puertas y los grises la emprendieron contra ellos lanzando balas de goma y bombas de humo. Mientras, en el interior, Mick Jagger cantaba Honky Tonk Woman y Gay Mercader, quien había conseguido traer a los Rollings a España, alucinaba con todo.


Uno de esos que se quería colar era Onliyú. En su libro “Memorias del underground barcelonés”  lo explicaba con todo detalle: “Había policías por el este y por el oeste, a pie, a caballo y en coche”. Por lo que sus expectativas – y las de Nazario, con quien se encontró en el lugar - rápidamente se fueron al traste.



Los Stones, a diferencia de los Beatles que vinieron en pleno franquismo, ellos lo hicieron con Franco muerto, cosa que también recuerda Onliyú en el libro y lo relata de la siguiente manera: “hacía menos de un año que se había muerto por fin Aquel Pelmazo y no estaba muy claro por dónde iban a ir las cosas, así que el personal se apuntaba a un bombardeo mientras tuviera que ver con la posibilidad de jolgorio y despendole”.


Ahora, 50 años después de ese último concierto en España de los Beatles y 40 del primero de los Stones, la Monumental está cerrada. Lo está porque en Cataluña se prohibieron las corridas de toros en el año 2010 y su futuro aún  por decidir.  Balañá, su propietario, no parece tener los planes claros mientras que al ayuntamiento de Ada Colau le gustaría reconvertirlo en un espacio cultural. De hecho, en realidad, durante toda su historia lo ha sido ya que aquí, además de espectáculos taurinos y conciertos musicales ha habido boxeo, circo y hasta incluso mítines políticos.


miércoles, 17 de junio de 2015

"El Ingenio": 177 años de gigantes y cabezudos


En 1838 el escultor Benet Escaler inauguraba “El Ingenio”, una tienda ubicada en el número 6 de la calle Rauric destinada al ocio, el juego y la diversión cuyos gigantes y cabezudos  de cartón eran su mayor especialidad. Línea que se ha mantenido intacta en los más de 170 años ininterrumpidos de historia. Incluso tras el traspaso del negocio de la familia Escaler a la de los Homs.

La familia Homs (su propietaria desde los años 20) era una estirpe importante en la Barcelona de la época que contaba con distintos negocios entre los que destacaban un comercio de imaginería cristiana (situado cerca de la Catedral) y el Mundial Sport. Este último se hallaba en lo que ahora es la plaza Francesc Macià y era famoso por los combates de boxeo que allí se celebraban. Así pues, mientras Delfí  Homs vendía santos en la zona de la Catedral, su hermano Josep organizaba espectáculos en el Mundial Sport y, de los dos, Delfí fue el que se quedó con “El Ingenio”. Desde entonces, tres generaciones de Homs han regentado el negocio: el abuelo (Delfí),  su yerno (Josep Cardona) y la hija de este, Rosa, que pronto se jubilará y por eso cierra a no ser que de aquí a fin de año encuentre a quien traspasarlo.

La Vanguardia 12/09/1924
Delfí Homs, inicialmente pensaba orientar “El Ingenio” hacia la imaginería religiosa pero, al final, decidió abandonar los santos en favor de los demonios, gigantes y cabezudos porque lo pedían sus clientes. Uno de ellos era Salvador Dalí que hasta se quedó una cabezuda que se llevó al castillo de Púbol porque, según él, se parecía a Gala.





Durante mi visita a la tienda Rosa Cardona me comenta que Dalí era amigo de su abuelo y que el día que el Ayuntamiento le otorgó reconocimiento público se presentó en “El Ingenio” aporreando la puerta con su bastón al grito de “¡Delfí, l’Ajuntament m’ha reconegut!  Pero este no fue el único amigo famoso de la familia. Joan Brossa también lo era y por eso aún cuelgan de la entrada las As gimnásticas que el poeta regaló a Josep Cardona. También, aquí es donde Els Comediants aprendieron la técnica del cartón y La Fura dels Baus compraba parte del vestuario utilizado en sus actuaciones.


Anexo a la tienda está el obrador donde se trabaja tanto con moldes nuevos (de fibra) como con otros más antiguos e incluso centenarios (de yeso). El lugar es espectacular. Aquí se abarrotan los moldes para la elaboración de las figuras, cabezudos, gigantes a medio construir, títeres,ropa, botes de pintura y demás.







A día de hoy, las ventas en “El Ingenio” ya no son lo que eran y el mantenimiento del local es elevado aunque, por suerte, no hay que hacer frente a un alquiler desorbitado ya que es de propiedad. De todos modos, Rosa Cardona está decepcionada con el Ayuntamiento y esa mala experiencia le hace pensar que, con el nuevo consistorio, la cosa no va a mejorar por mucho que yo le insista en que ahora la situación es otra. Ella me explica que ha invertido mucho tiempo en reuniones infructuosas. De hecho, lo único bueno que ha conseguido es que su tienda sea una de las 32 intocables. Es decir, que una vez cerrada, se conserve tal como está pero  no impide la desaparición del negocio ni de un oficio que está en extinción. Es solo un pequeño avance si lo comparamos con el nivel de protección que hace un año tenían los comercios históricos. De todos modos, no es suficiente si queremos evitar el parque temático para turistas en que se está convirtiendo nuestra ciudad.





miércoles, 3 de junio de 2015

Corpus Christi & l'ou com balla



Jueves 4 de junio, día de Corpus Christi. Esto significa que, desde esta fecha hasta el domingo (7 de junio), 14 edificios emblemáticos de la ciudad adornarán sus patios y jardines y harán bailar un huevo vacío sobre el chorro de agua de sus fuentes. Además, jornadas de puertas abiertas al público, alfombras de flores y una procesión completarán los actos de celebración que este año incluye una novedad: el jardín del Museu  Marítim.

Esta es una de las pocas tradiciones que aún se conservan de esta festividad religiosa cuyo origen debemos buscarlo en la veneración de la eucaristía aunque, probablemente, venga de más atrás. Concretamente, de antiguas celebraciones paganas en honor a la fertilidad y el ciclo de la vida.

La festividad católica como tal la debemos al Papa Urbano IV que la instauró en el año 1262 pero no se extendió por Europa hasta 1316 gracias al Papa Juan XXII y su celebración con la correspondiente procesión religiosa. En Barcelona, la procesión de Corpus más antigua de la que tenemos noticia es de 1320 y sentó las bases de lo que ahora compone cualquier Fiesta Mayor: bestiario, gigantes y bailes tradicionales ya formaban parte de las primeras procesiones que, tras desaparecer, fueron recuperadas por el Ayuntamiento de la ciudad en 1992. Curiosamente, el año de los Juegos Olímpicos.

Auca grabado del S. XIX del claustro de la Catedral
En cambio, la historia de l’ou com balla vino después, en 1637 según indica la web del Ayuntamiento. Cosa que coincide con la versión de Joan Amades en su Costumari  català  según el cual consta, en los libros de cuentas de la Catedral, un pago del 10 de junio de 1637 destinado a los huevos a colocar en el surtidor de la fuente del claustro.

Lo que no está claro todavía es si l’ou com balla procede de una herencia religiosa, pagana o simplemente de entretenimiento. De hecho, todas las opciones son válidas. La religiosa identificaría el huevo con la eucaristía en el momento de la elevación; la pagana se basaría en el huevo como símbolo de fertilidad y el ciclo de la vida y, la de entretenimiento, supondría que fue un invento de la nobleza de la ciudad para amenizar la espera de la llegada de la procesión religiosa.

La Vanguardia 21/06/1930
Actualmente, en pleno siglo XXI la tradición sigue viva en Cataluña, el único lugar del mundo donde todavía “es fa ballar l’ou”. Ello explica la fascinación de los turistas por este espectáculo que este año se puede ver en cualquiera de los siguientes lugares:



Para terminar, aquí os dejo esta auca de la invención de l’ou com balla, obra de Planas, publicada en el número 144 de la revista Virolet el 4 de octubre de 1924 y que he encontrado en el blog de Joan Navarro: Patufets, tebeos en català.


miércoles, 27 de mayo de 2015

El antes y el ahora de alcaldes y alcaldesas

Ilustración de Ada Colau por Javier Rodríguez para el MLGB

Han tenido que pasar casi 200 años de historia en Barcelona para que en la ciudad tengamos una alcaldesa. De hecho, oficialmente, Ada Colau aún no lo es pero sí que lo será en breve ya que fue la lista más votada y en Barcelona existe el pacto que respeta la formación con más votos. Además, justo ayer empezaba la ronda de contactos con  PSC, ERC y CUP  que garantizarían su investidura como tal. Ella será la primera mujer alcalde de Barcelona ya que, desde que Josep Marià de Cabanes fuera elegido en 1822, nunca en la historia de esta ciudad ha habido una mujer al frente del consistorio.

Según nos cuenta la Wikipedia, Barcelona ha tenido 117 alcaldes siendo Cabanes el primero. De hecho, ocupó el cargo en dos ocasiones distintas. Primero entre 1821 y 1822 (en que le tocó afrontar una epidemia de fiebre amarilla) y luego entre noviembre de 1835 y abril de 1836. Año en que fue sustituido en el cargo por Marià Vehils i Catà de la Torre, el que fuera capitán del Segundo Batallón de la Milicia Nacional y que se encargó de reprimir las bullangas de 1835. Al final, Marià Vehils fue asesinado en 1837 cuando salía de votar en las elecciones a las Cortes en 1837. Pero este no es tema que hoy nos ocupa sino el de la primera mujer que ostentó este cargo en la historia de España.



En 1924, el gobernador de la provincia de Alicante nombraba a Matilde Pérez Mollá alcaldesa del pueblo de Quatretondeta. Alcanzó la alcaldía en plena dictadura de Primo de Rivera y pudo optar a ella por ser mayor de 25 años, saber leer y escribir y no estar sometida a “autoridad paternal ni marital”, cosa muy difícil en la época. Ella estuvo en el cargo desde octubre de 1924 hasta enero de 1930. Perteneciente a una familia de agricultores y ganaderos (que era la más rica del pueblo), su hito en la alcaldía fue conseguir que la luz eléctrica llegara a Quatretondeta. Además, construyó la primera carretera local que llegaba hasta Gorga, el pueblo que había a 5 kilómetros de distancia.

Matilde Pérez Mollá, la primera alcaldesa de España
Doña Matilde – como le llamaban los vecinos – era una mujer culta e inquieta con múltiples aficiones. Tenía un grupo de teatro, daba clases de piano y escribía en el diario Las províncias. Luego, le sucedieron otras mujeres en España y, entre ellas, Dolores Codina, la primera  alcaldesa en Cataluña. Concretamente, de  El Talladell.


Así que ya veis. En el Talladell tenían alcaldesa en 1924. En cambio, en Barcelona no lo ha sido hasta 2015.